Me pregunto cómo tú tan puta
yo tan horriblemente viejo
y esta ciudad tan solitaria.
Me pregunto cómo tú tan puta
el silencio tan frío
y tus pechos tan pequeños.
Me pregunto cómo tú tan puta
ésta noche tan corta
y mis manos enredadas en tu pelo.
Me pregunto cómo tú tan puta
y yo tan sordo
y nuestras vidas tan distintas.
F F F F F F
L Y
lunes, 28 de octubre de 2013
pUta
Tus labios pasean sobre mi piel
tu voz canta en mi cabeza
y me pregunto, eterna tristeza
si acaso nunca dejará de llover.
Estás sobre mi, y PUEDO TOCARTE
y tras tu pelo, veo tu espalda
y tras tu espalda
TU CINTURA
que agarro fuerte para sentir
que eres mía, que eres PUTA.
finjamoshacerlaspaces
a lo mejor es que Adan busco el sabor de lo
distinto
sin saber que sin amor todos los besos son el
mismo
distinto
sin saber que sin amor todos los besos son el
mismo
jueves, 13 de junio de 2013
Mirarte es orgasmo
Nos hemos cruzado y me has mirado y me has rozado y ahora tengo las
braguitas empapadas
lunes, 5 de noviembre de 2012
No sino es contigo.
Explicaría con caricias mi más sincero sueño. Esculpiría con palabras el templo de tu sonrisa, esa que me vuelve loca, esa que me hace pensar por qué eso que soñé es ahora real, por qué cada canción tiene su final, por qué desearía ser un disco rayado solo por no ver esto terminar.
El destino nos esperaría, aunque no estuviera de nuestra mano, yo tendría entre mis dedos la tuya. Siempre piensas que todo lo que te rodea existe, que es de verdad, que sino no estaría ahí. Pues bien...los sueños también existen, solo tienes que encontrarlos. Ellos siempre están ahí, solo tienes que llegar hasta ellos y si en tu camino has encontrado el tesoro, no lo gastes ni lo escondas; míralo con tus ojos y guárdalo en tu corazón: esa será la llama que derrita el hielo. Solo pienso que la vida es sueño y aunque al despertar no lo recuerdes...volverá a tu boca en un beso.
¿Por qué no tenerte siempre?¿Por qué no detener el tiempo y hacer el amor eterno?¿Por qué no describir lo que siento con un beso?¿Por qué no dibujar un corazón en tu cuaderno?¿Por qué si o por qué no?¿Por qué no una sonrisa?¿Por qué no ser el viento para mecer tu cabello con una suave brisa?
Mi voz ahora calla, mi alma se enciende y te pregunta, te pregunta...¿quieres ver el sol en el horizonte una vez más? Yo no sino es contigo.
El destino nos esperaría, aunque no estuviera de nuestra mano, yo tendría entre mis dedos la tuya. Siempre piensas que todo lo que te rodea existe, que es de verdad, que sino no estaría ahí. Pues bien...los sueños también existen, solo tienes que encontrarlos. Ellos siempre están ahí, solo tienes que llegar hasta ellos y si en tu camino has encontrado el tesoro, no lo gastes ni lo escondas; míralo con tus ojos y guárdalo en tu corazón: esa será la llama que derrita el hielo. Solo pienso que la vida es sueño y aunque al despertar no lo recuerdes...volverá a tu boca en un beso.
¿Por qué no tenerte siempre?¿Por qué no detener el tiempo y hacer el amor eterno?¿Por qué no describir lo que siento con un beso?¿Por qué no dibujar un corazón en tu cuaderno?¿Por qué si o por qué no?¿Por qué no una sonrisa?¿Por qué no ser el viento para mecer tu cabello con una suave brisa?
Mi voz ahora calla, mi alma se enciende y te pregunta, te pregunta...¿quieres ver el sol en el horizonte una vez más? Yo no sino es contigo.
miércoles, 24 de octubre de 2012
Un día cualquiera.
Putos hijos de puta cabrones de mierda ! Sois todos una puta mierda, eso es lo que sois.
Hijos de puta cerdos bastardos, merecéis morir. Me cago en vuestras putas madres, ojalá os caiga un puto rayo en esa puta cabeza con ese puto cerebro enano de mierda que tenéis.
miércoles, 5 de septiembre de 2012
miércoles, 11 de julio de 2012
domingo, 10 de junio de 2012
martes, 22 de mayo de 2012
.
Él la miró, desafiante, apoyado en el marco de la puerta. El pelo rubio le caía por delante de la cara y tan solo asomaba la puntita de su nariz. Estaba sentada sobre la cama, con las piernas (no tan delgadas como a él le gustaría) cruzadas. Miraba al suelo, pensativa.
-¿No me vas a preguntar cómo ha ido el día?
Ella comenzó a sonreir. Sin que nadie lo esperase, ella le devolvió la mirada. Su expresión cambió, dejo atrás el papel de chico duro para así repetir su pregunta, ésta vez con un tono más relajado.
-Cariño, ¿es que no me vas a preguntar cómo me ha ido el día?
Ella se mordió el labio, pero en lugar de sensualidad tan solo consiguió que él levantase una ceja, para así resultar más inteligente.
-Y tú, ¿es que nunca echas de menos el pasado?
-¿Cómo el pasado?- Preguntó él, obviamente enfadado por el poco interés de ella en su pregunta.
-Si, el pasado. Cuando no había problemas. No buscábamos trabajo, ni se terminaba la gasolina demasiado pronto. Cuando no madrugábamos, ni medíamos las calorías. Cuando sólo nos interesaba salir, y beber, y follar cada noche con una persona distinta. ¿No echas de menos eso?
Parecía que ella tenía ganas de mantener una conversación. Pero obviamente... él no.
Se sentó a su lado y acarició su pierna, lentamente. Por un momento, se sintió el ser más afortunado del mundo por tenerla. Cuidar de ella era un trabajo demasiado difícil al que jamás pensaba renunciar.
-¿Sabes lo que yo echo de menos?
Esta vez era ella quien se sentía ignorada. Miró al suelo, tratando de adquirir una imagen enfadada.
-Echo de menos salir, y beber...
Ella arrugó la nariz. Por un momento sintió que le odiaba.
-Echo de menos la libertad.
Ella se enfadó un poquito más.
-Y por supuesto echo de menos acostarme con una chica diferente cada semana.
Ella intentó girar su cara, cuando él se acercó aún más cogiendo dulcemente su barbilla. Ella noto el tacto de sus manos, y su olor. Entonces se miraron fijamente a los ojos.
-Pero lo que más echo de menos es que me beses.
Ella arrugó su nariz, con una expresión divertida.
-No seas tonto, te beso cada día.
El se abalanzó sobre ella, tumbando ambos cuerpos en la cama. Olió su pelo.
-Eres perfecta.
-Y tu un romántico.
Su pelo, su cuello, su piel. Ella sujetó su cara y le besó lentamente.
Él se apoyó en su pecho, escuchando sus latidos hasta que se quedó dormido.
Ella le miró, y por un momento, se sintió el ser más afortunado del mundo por tenerle.
-¿No me vas a preguntar cómo ha ido el día?
Ella comenzó a sonreir. Sin que nadie lo esperase, ella le devolvió la mirada. Su expresión cambió, dejo atrás el papel de chico duro para así repetir su pregunta, ésta vez con un tono más relajado.
-Cariño, ¿es que no me vas a preguntar cómo me ha ido el día?
Ella se mordió el labio, pero en lugar de sensualidad tan solo consiguió que él levantase una ceja, para así resultar más inteligente.
-Y tú, ¿es que nunca echas de menos el pasado?
-¿Cómo el pasado?- Preguntó él, obviamente enfadado por el poco interés de ella en su pregunta.
-Si, el pasado. Cuando no había problemas. No buscábamos trabajo, ni se terminaba la gasolina demasiado pronto. Cuando no madrugábamos, ni medíamos las calorías. Cuando sólo nos interesaba salir, y beber, y follar cada noche con una persona distinta. ¿No echas de menos eso?
Parecía que ella tenía ganas de mantener una conversación. Pero obviamente... él no.
Se sentó a su lado y acarició su pierna, lentamente. Por un momento, se sintió el ser más afortunado del mundo por tenerla. Cuidar de ella era un trabajo demasiado difícil al que jamás pensaba renunciar.
-¿Sabes lo que yo echo de menos?
Esta vez era ella quien se sentía ignorada. Miró al suelo, tratando de adquirir una imagen enfadada.
-Echo de menos salir, y beber...
Ella arrugó la nariz. Por un momento sintió que le odiaba.
-Echo de menos la libertad.
Ella se enfadó un poquito más.
-Y por supuesto echo de menos acostarme con una chica diferente cada semana.
Ella intentó girar su cara, cuando él se acercó aún más cogiendo dulcemente su barbilla. Ella noto el tacto de sus manos, y su olor. Entonces se miraron fijamente a los ojos.
-Pero lo que más echo de menos es que me beses.
Ella arrugó su nariz, con una expresión divertida.
-No seas tonto, te beso cada día.
El se abalanzó sobre ella, tumbando ambos cuerpos en la cama. Olió su pelo.
-Eres perfecta.
-Y tu un romántico.
Su pelo, su cuello, su piel. Ella sujetó su cara y le besó lentamente.
Él se apoyó en su pecho, escuchando sus latidos hasta que se quedó dormido.
Ella le miró, y por un momento, se sintió el ser más afortunado del mundo por tenerle.
lunes, 7 de mayo de 2012
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