Él la miró, desafiante, apoyado en el marco de la puerta. El pelo rubio le caía por delante de la cara y tan solo asomaba la puntita de su nariz. Estaba sentada sobre la cama, con las piernas (no tan delgadas como a él le gustaría) cruzadas. Miraba al suelo, pensativa.
-¿No me vas a preguntar cómo ha ido el día?
Ella comenzó a sonreir. Sin que nadie lo esperase, ella le devolvió la mirada. Su expresión cambió, dejo atrás el papel de chico duro para así repetir su pregunta, ésta vez con un tono más relajado.
-Cariño, ¿es que no me vas a preguntar cómo me ha ido el día?
Ella se mordió el labio, pero en lugar de sensualidad tan solo consiguió que él levantase una ceja, para así resultar más inteligente.
-Y tú, ¿es que nunca echas de menos el pasado?
-¿Cómo el pasado?- Preguntó él, obviamente enfadado por el poco interés de ella en su pregunta.
-Si, el pasado. Cuando no había problemas. No buscábamos trabajo, ni se terminaba la gasolina demasiado pronto. Cuando no madrugábamos, ni medíamos las calorías. Cuando sólo nos interesaba salir, y beber, y follar cada noche con una persona distinta. ¿No echas de menos eso?
Parecía que ella tenía ganas de mantener una conversación. Pero obviamente... él no.
Se sentó a su lado y acarició su pierna, lentamente. Por un momento, se sintió el ser más afortunado del mundo por tenerla. Cuidar de ella era un trabajo demasiado difícil al que jamás pensaba renunciar.
-¿Sabes lo que yo echo de menos?
Esta vez era ella quien se sentía ignorada. Miró al suelo, tratando de adquirir una imagen enfadada.
-Echo de menos salir, y beber...
Ella arrugó la nariz. Por un momento sintió que le odiaba.
-Echo de menos la libertad.
Ella se enfadó un poquito más.
-Y por supuesto echo de menos acostarme con una chica diferente cada semana.
Ella intentó girar su cara, cuando él se acercó aún más cogiendo dulcemente su barbilla. Ella noto el tacto de sus manos, y su olor. Entonces se miraron fijamente a los ojos.
-Pero lo que más echo de menos es que me beses.
Ella arrugó su nariz, con una expresión divertida.
-No seas tonto, te beso cada día.
El se abalanzó sobre ella, tumbando ambos cuerpos en la cama. Olió su pelo.
-Eres perfecta.
-Y tu un romántico.
Su pelo, su cuello, su piel. Ella sujetó su cara y le besó lentamente.
Él se apoyó en su pecho, escuchando sus latidos hasta que se quedó dormido.
Ella le miró, y por un momento, se sintió el ser más afortunado del mundo por tenerle.
martes, 22 de mayo de 2012
lunes, 7 de mayo de 2012
Y que sea todo eso
Quiero que me quites la ropa.
Quiero que me acaricies una y mil veces.
Quiero que me empieces a besar el cuello y aún más quiero que me arranques el sujetador.
Quiero que me hagas temblar, como siempre. Que me muerdas hasta que me entren escalofríos.
Quiero que bajes despacito hasta mi ombligo.
Notar tu respiración justo encima de mis braguitas.
Quiero que tus labios..
Tus labios... Y tu lengua y...
Y toda tu saliva... Se queden en mi piel.
Quiero que me hagas retorcerme.
Quiero rodearte con mis piernas.
Quiero llegar a... Quiero! pero prefiero esperar.
(no) Quiero que separes tu boca de mi cuerpo, para colocarte encima mío.
Quiero acariciarte el pelo.
Quiero mirarte a los ojos mientras tu me abrazas fuerte.
Quiero tenerte bien adentro.
Quiero que sea fuerte.
Quiero sentirte.
No quiero que te marches jamás de mi cuerpo.
Quiero que sea rápido.
No, despacio.
Quiero que dure horas.
Quiero, mi amor, que me folles.
O que me hagas el amor.
Pero... no te alejes. No te alejes, mi amor.
Terminamos.
Te tengo justo a mi lado y no cambiaría por nada del mundo estar aquí.
Te beso, te acaricio, te digo cuantísimo me ha gustado al oído.
Me pregunto si somos solo eso. Solo sexo.
Follamos, si, claro que follamos.
Pero antes que todo eso...
Prefiero despertarme y tenerte a mi lado.
Que me abraces por la espalda.
Abrazarte fuerte cuando tienes frío. Besarte mientras duermes.
Convencerte de que te quedes a mi lado.
Descansar en tus piernas mientras me acaricias el cuello.
Caminar cogiéndote de la mano.
Sentirme segura a tu lado.
Quiero tener tu sonrisa todos los días de año.
Porque, mi amor, lo que de verdad quiero por encima de todo eso es
quererte.
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